Esta mañana, una amiga me envió un enlace con una historia contada por Guillem Clua y que, sin duda, me conmovió. Parecía una de esas historias que solo puedes encontrar en los libros, pero era real. Me gustaría poder compartir los pensamientos y sentimientos que me inspira, pero prefiero que sean ustedes mismos los que lo descubran por su cuenta y vivan este pequeño relato con la misma expectación que yo. Por lo tanto, les dejo un pequeño aperitivo y adjunto al final de la entrada el enlace que les permitirá acceder a esta bonita historia. Espero que les guste tanto como a mí.
Querido Emil,
Tus padres no permiten que nos veamos. Recurro a esta carta para escribir lo que jamás he sido capaz de decirte. Quiero que sepas que te quiero. Sí, Emil, te quiero. Nos habían enseñado que lo nuestro no era amor, pero me he dado cuenta de que lo era. Lo que tú y yo hemos tenido es el amor más verdadero que he sentido jamás. Por eso no quiero perderte sin decírtelo. Te quiero desde el primer día que entramos en el instituto y nos escapamos al cementerio a fumar un cigarrillo.
Esto es un fragmento de una carta que le dedica Xaver Sumer a Emil Muler. ¿A qué esperan para conocer el resto del contenido y cómo acabó su historia?
Enlace:
https://www.facebook.com/media/set/?set=a.132271785035240&type=3%3Fsfnsn%3Dscwspwa&extid=cwnpbvltWUNwUoSB
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