Ir al contenido principal

El amor más allá de la guerra

Esta mañana, una amiga me envió un enlace con una historia contada por Guillem Clua y que, sin duda, me conmovió. Parecía una de esas historias que solo puedes encontrar en los libros, pero era real. Me gustaría poder compartir los pensamientos y sentimientos que me inspira, pero prefiero que sean ustedes mismos los que lo descubran por su cuenta y vivan este pequeño relato con la misma expectación que yo. Por lo tanto, les dejo un pequeño aperitivo y adjunto al final de la entrada el enlace que les permitirá acceder a esta bonita historia. Espero que les guste tanto como a mí.

Querido Emil,

Tus padres no permiten que nos veamos. Recurro a esta carta para escribir lo que jamás he sido capaz de decirte. Quiero que sepas que te quiero. Sí, Emil, te quiero. Nos habían enseñado que lo nuestro no era amor, pero me he dado cuenta de que lo era. Lo que tú y yo hemos tenido es el amor más verdadero que he sentido jamás. Por eso no quiero perderte sin decírtelo. Te quiero desde el primer día que entramos en el instituto y nos escapamos al cementerio a fumar un cigarrillo.

Esto es un fragmento de una carta que le dedica Xaver Sumer a Emil Muler. ¿A qué esperan para conocer el resto del contenido y cómo acabó su historia?

Enlace: 
https://www.facebook.com/media/set/?set=a.132271785035240&type=3%3Fsfnsn%3Dscwspwa&extid=cwnpbvltWUNwUoSB

Comentarios

Entradas populares de este blog

Inefable

 Exacto, ni siquiera sé cómo empezar ni por dónde, pero la cuestión es que necesito verbalizar todo lo que siento ahora mismo... Solo sé y no entiendo por qué, que te tengo presente todos los días y que, cuando no te veo, te echo de menos, aunque no lo quiera reconocer abiertamente. Solo sé que me preocupa que decidas alejarte de mí porque yo no quiero hacerlo, yo quiero seguir construyendo algo contigo. Solo sé que me da miedo meter la pata contigo y que ya no quieras dialogar conmigo. Solo sé que me importas demasiado y no comprendo por qué, bueno, sí, supongo que... ¿Te aprecio? ¿Te quiero? Supongo que... ¿Siento algo por ti? ¿El qué? ¿Amor? ¿Qué tipo de amor? La verdad es que la barrera la veo difusa porque no sé de qué manera te aprecio: no sé lo que es el amor de madre o el amor de pareja, por ejemplo, pero me preocupa no confirmar qué tipo de amor siento por ti. Supongo que solo sé que te quiero.

Una carta dirigida a la razón de mi vida

Para ti, que siempre has estado a mi lado: Te conocí cuando era muy pequeña, aunque al principio me costaba entenderte, pero con el tiempo logré hacerlo. Sin embargo, tienes un número infinito de facetas, a veces te superas con el nivel de tus historias, pero yo siempre he tratado de comprenderte porque me importas demasiado como para dejarte marchar. Con tan solo trece años, supe que quería pasar el resto de mi vida contigo, así que busqué algo que me permitiera estar a tu lado y así fue. Mi adolescencia fue transcurriendo, contigo siempre en mi pensamiento: cada decisión que debía tomar respecto a mis estudios la consultaba siempre contigo porque tú eras y sigues siendo mi guía. Mi salto definitivo llegó cuando entré en el Grado, donde podía pasar todavía más tiempo a tu lado y donde tú pudiste contarme más historias… ¡Qué bonitos años, los mejores de mi vida! Cuatro años después, con veintidós años, contraje por fin matrimonio contigo… ¡Qué felicidad! ¡Ya nada podrá separarnos!...