Exacto, ni siquiera sé cómo empezar ni por dónde, pero la cuestión es que necesito verbalizar todo lo que siento ahora mismo... Solo sé y no entiendo por qué, que te tengo presente todos los días y que, cuando no te veo, te echo de menos, aunque no lo quiera reconocer abiertamente. Solo sé que me preocupa que decidas alejarte de mí porque yo no quiero hacerlo, yo quiero seguir construyendo algo contigo. Solo sé que me da miedo meter la pata contigo y que ya no quieras dialogar conmigo. Solo sé que me importas demasiado y no comprendo por qué, bueno, sí, supongo que... ¿Te aprecio? ¿Te quiero? Supongo que... ¿Siento algo por ti? ¿El qué? ¿Amor? ¿Qué tipo de amor? La verdad es que la barrera la veo difusa porque no sé de qué manera te aprecio: no sé lo que es el amor de madre o el amor de pareja, por ejemplo, pero me preocupa no confirmar qué tipo de amor siento por ti. Supongo que solo sé que te quiero.
Hace justamente una semana, le había dicho a mi madre que me apetecía comer cereales, pero que no lo iba a hacer porque quería guardarlos para el lunes, que tengo más prisa. Ella me dijo que si me apetecía comérmelos en ese momento, que no esperara y que lo hiciera, que no dejara para mañana lo que podía hacer hoy y que disfrutara. Por aquel entonces, ya tú te encontrabas cada vez peor y no sabíamos por qué, hasta que hace dos días te llevamos al veterinario y nos llevamos la peor de las noticias... Mi querido Luca, hoy nos has tenido que dejar, demasiado pronto, sin duda, aunque quizá, para la enfermedad que tenías, aguantaste durante mucho tiempo. Tenías el corazón muy grande, literalmente, pero también lo tenías grande por tu generosidad, bondad y amor. Siempre te ponías contento cada vez que nos veías y siempre querías jugar pese a que al final tus limitaciones te superaban. Anoche tuve que despedirme de ti porque era el momento para hacerlo de forma tranquila y, en el fondo, creo ...